blog El Aurirrojo correntino jugó libre de presiones, más allá de la gran cantidad de juveniles y debutantes en cancha, y dejó los últimos tres puntos del año en casa. Fue victoria 3-0 guiada por la franja de jóvenes y ejecutada por los experimentados: Julio Cáceres, Martín Fabro y Ariel Morales sellaron el triunfo ante San Martín de Formosa.

   Ni la presión de estrenarse en un partido como profesional, o de ir desde al arranque. Nada pudo evitar la motivación que los pibes de Boca Unidos tuvieron para salir a afrontar el encuentro ante el Franjeado. Lo demostraron en la cancha y pudieron haberlo hecho también desde el marcador aumentando ventajas.

   Ya en el amanecer del partido uno pudo ver fácilmente cómo sería la tónica del partido. San Martínabrió literalmente el partido con un pelotazo sin destino y el dueño de casa empezó a mover la pelota entre sus defensores y volantes de contención. Claro, los frutos no tardaron en llegar. A los 2', Leonel Niz avanzó por el carril derecho por segunda vez consecutiva y en esta oportunidad encontró el frentazo de Julio Cáceres tras el centro para mandarla a guardar.

   Para asombro de varios, el gol de los correntinos no cambió ni por cerca la planificación de los formoseños, si es que la hubo. Porque no tuvieron nunca las armas para lastimar, y solo dependían de alguna apilada del habilidoso Nº10 Ángel Cequeira.

   En todo momento, el Aurirrojo se sintió cómodo. Tras algunas insinuaciones, el segundo estaba al caer. A los 24', Ataliva Schweizer comenzó la jugada para combinar con Martin Fabro, quien juntó marcas y cedió a Cáceres. El "Emperador" definió ante la salida de Ivan Gorosito y en el rebote, buscó el centro atrás, le devolvió gentilezas a Fabro y el "10" definió con serenidad. 2-0 y cosa muy juzgada.

   El clima siempre fue de goleada y Carlos Mayor ya empezó a jugar sus cartas mandando al campo a Fernando Alloco. Minutos antes, Boca Unidos pudo irse al descanso con tres goles de diferencia porque Cáceres estrelló su remate en el palo y la suerte jugó del lado Albiazul.

   En el complemento, el trámite no cambió y casi que estuvo demás si no fuera por el gol de Ariel Morales, o el debut auspicioso de Francisco Sosa reemplazando a Martín Fabro. La primera de la etapa final la tuvo Lautaro Larrasábal a los 4', cuando vio adelantado a Gorosito y soltó un espectacular disparo que pudo haberse colado en la valla del arquero pero él mismo lo impidió desviándola al córner.

   Cuando el reloj marcaba 9 minutos, una pelota quedó boyando en el área de San Martín y, ante la disputa de Gorosito con los atacantes correntinos, le quedó a Morales quien le dio desde el césped para poner el 3-0 con suspenso, por el reclamo insistente de los futbolistas visitantes hacia el juez acusando una carga inapropiada sobre su guardameta.

   Después del tercero, abundaron las situaciones de gol, pero la ansiedad y los nervios fueron preponderantes en los pibes. Tanto Niz, como Larrasábal y hasta el ingresado Matias Espíndola pudieron haber aumentado la ventaja en los últimos minutos.

   Todos los jugadores en capilla se "limpiaron" de tarjetas amarillas, otros debutaron como titulares, algunos de manera absoluta. Pero TODOS por igual pusieron de lo suyo para no relajarse ni regalar oportunidades en otra noche sumamente especial para toda la familia ribereña. 

   Con el empuje de la juventud, la solvencia de los experimentados y la cabeza del director de escena Carlos Mayor, Boca Unidos dio otro enorme paso desde lo futbolístico y anímico para despedirse con la cabeza bien en alto en un 2018 lleno de altibajos y frustraciones bisagras.

Fuente y Foto: República Aurirroja.