Fiesta en Crespo: “No hicimos nada fuera de lugar”, afirman organizadores

«Estamos tranquilos y contentos, porque la gente nos acompañó. Nos manejamos bajo los protocolos que nos suministró la Municipalidad y el COES», dijo la presidenta de la institución organizadora del baile alemán en Crespo.Imágenes del 6º Gran Baile Alemán que se desarrolló este fin de semana en Crespo generaron polémica. Tras ello, la presidenta del Grupo Coreográfico Edelweiss, Marisol Roth, dio a conocer un balance como organizadores.

«El Grupo estuvo inactivo prácticamente todo el año pasado e incluso en junio hubo que suspender la Fiesta Provincial del Pirok. Este año, a fines de febrero comenzamos a dialogar con el municipio la posibilidad de llevar a cabo el primer baile del 2021, que es el sexto año consecutivo. Fuimos reuniéndonos y observando la situación epidemiológica de Crespo y dado que se mantenía controlado, en marzo nos autorizaron. Nos habilitaron para hacerlo en el predio del Castillo, hasta 800 personas», comenzó relatando.Y continuó: «Acercándose la fecha, los días se presentaron húmedos, con noches un poco frías y los pronósticos indicaban que no estaría agradable para hacerlo al aire libre, por lo que se volvió a evaluar y la Municipalidad nos habilitó hasta 500 personas, dentro del salón, siguiendo los protocolos. Hay que recordar que el salón Castillo tiene una capacidad para 1.800 personas, de manera que el cálculo aplicado consideraba el distanciamiento».

«Las demás instituciones habían podido llevar a cabo eventos, gracias a Dios, y esta era nuestra oportunidad. Las instituciones tenemos que organizar alternativas para poder desarrollarnos y tenemos la suerte de contar con un municipio que nos está ayudando para que así sea», señaló quien dirige Edelweiss a FM estación Plus.

«Todos los protocolos se cumplieron a rajatabla», aseveró Roth y precisó: «A las 20:00 la gente podía acceder, ingresaban con barbijos y estaba Guardia Urbana Municipal -que con muy buena predisposición nos acompañaron toda la noche-, quienes le medían la temperatura a quienes entraban. Luego compañeras del grupo le daban la bienvenida y le sanitizaban las manos. La gente se dirigía hasta las mesas para 4 personas o tablones para 10, todos con distanciamiento y al sentarse podían sacarse el barbijo. También teníamos habilitado el segundo piso del Castillo. Para ir a la cantina y para dirigirse al baño, cada persona debía colocarse el barbijo y los sanitarios estuvieron todo el tiempo con personal a cargo de la sanitización».La dirigente explicó que «una persona decidió bailar con el barbijo colocado y en un momento empezó a sentirse acalorado, manifestando que le faltaba el aire. Se lo acompañó hasta la entrada y personal de Guardia Urbana y de la organización lo ayudó. La Guardia Urbana le tomó la temperatura nuevamente y llamamos al servicio de emergencia, a quien ya se le había comunicado por nota acerca de la realización de la fiesta. Llegó la ambulancia y asistió a esta persona, siendo trasladada hasta el hospital, no descompensada sino refiriendo esta falta de aire. A las dos horas aproximadamente, los mismos compañeros de esta persona -que es oriunda de Ramírez-, lo buscaron y volvió a la fiesta, quedándose hasta el final como lo hace siempre».

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